segunda-feira, 20 de setembro de 2010

Enviaremos barcos al espacio

































Al igual que hace siglos los barcos partieron del Viejo Mundo para conquistar tierras desconocidas y regresaron cargados de tesoros, la humanidad pretende ahora lanzar a unos nuevos navegantes al espacio. Se trata de una nueva remesa de naves espaciales a vela que, según la empresa Thales Alenia Space, podrá estar lista en 2020, a tiempo para participar en las misiones a las lunas de Júpiter y Saturno. Estas velas solares, recubiertas de células fotovoltaicas, tienen la ventaja de poder almacenar y enviar a Tierra una enorme cantidad de datos, una tarea que a una nave tradicional le costaría varias décadas realizar.

Joel Poncy, investigador de Thales Alenia Space, ha explicado en el Congreso Europeo de Ciencia Planetaria, que se celebra esta semana en Roma, que las velas solares incorporarán una especie de «recortador» de datos, una tecnología de memoria capaz de guardar y transmitir a una base en la Tierra elevadas cantidades de información, necesarias, por ejemplo, para realizar «el mapa global de un cuerpo planetario en alta resolución». A un orbitador tradicional, aunque tuviera una gran antena, enviar todos los bits de un mapa de, por ejemplo, Europa o Titán, «le llevaría varias décadas».

Por todo el Sistema Solar

La idea es que los «barcos de vela» espaciales vuelen cerca de un orbitador espacial, recojan sus datos y regresen a la órbita de la Tierra, donde la información sería descargada en la estación terrestre. Una flota semejante podría prestar servicio a misiones planetarias por todo el Sistema Solar.

Estos veleros utilizan el Sol como fuente de propulsión. «No necesitar carburante a bordo resulta una ventaja considerable», señala Poncy. «Mientras el hardware no envejezca y la nave sea fácil de manejar, la duración de su misión puede ser muy larga». A su juicio, el uso de estas velas podría llevar a una reducción del coste de las misiones de exploración. Las naves tradicionales en órbita podrían seguir enviando datos a la Tierra para conocer sus descubrimientos en tiempo real, pero la mayor parte de los datos que obtienen son menos urgentes, y esos son los que podrían recoger los veleros.

Ya hay una vela solar en el espacio. La japonesa Ikaros viaja rumbo a Venus desde el pasado mayo. Si funciona correctamente, será la primera de su clase que tenga éxito.

www.abc.es

Nenhum comentário:

 
Locations of visitors to this page