sexta-feira, 14 de dezembro de 2007

Bardem en La Habana

Al ciudadano Javier Bardem le parece Cuba el paraíso de las libertades. ¿Es así de raro o estamos ante un impostor? Le resulta insoportable, sin embargo, la pervivencia de una «España negra» y confiesa que está obligado a aceptar resignadamente los contratos de cine que le ofrecen en Estados Unidos. El Imperio. Por eso aprovecha su estancia en La Habana para decir libremente lo que piensa; por ejemplo, pedir que se juzgue por crímenes de guerra a Bush, Blair y Aznar. ¿Dónde, si no es en la capital de Raúl Rivero y de tantos periodistas y escritores encarcelados, el actor podría hacer una denuncia tan eficaz y tan antiimperialista como ésta? Quizá en las sucursales de La Paz o de Caracas...
Sin ironía digo que es bueno que las gentes de izquierda, como Bardem, expliquen con claridad lo que piensan. Es la única forma de que los demás (incluidos los que hicimos la oposición a Franco) sepamos en qué espantoso primitivismo está viviendo la izquierda. Porque normalmente los dirigentes de las formaciones a los que estos sirven disimulan algunas de las aristas de su pensamiento gochista. No hablan nunca de los «elefantes», como diría George Lakoff. Por eso es saludable que los Javier Bardem hagan declaraciones a «Gramma» y se muestren desinhibidos al considerar «gusanos» a los millones de exiliados en Miami; bien ajusticiado al general Ochoa y más digno el oficio de las jineteras que el de los «brokers» de las derribadas Torres Gemelas... Para Bardem, lo mismo que para Castro, sería preferible el hundimiento de la Isla antes que el régimen socialista... Las gentes como este actor piensan que la URSS sigue siendo el mito, más allá del fracaso del modelo y, desde el punto de vista existencial, para ellos ni siquiera es cuestión «ser o no ser». Partidarios abusivos del V acto de «Hamlet», llevan sus ansias destructoras hasta la eutanasia y el aborto.
Curioso caso el de algunos apellidos que si dejan de creer en los campos de exterminio es para admirar los gulags.

César Alonso de los Ríos

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