En algunas de sus repentizaciones a capella, El Nega ha hecho suyo ese lema tan educado de los radicales vascos que dice «Guardia Civil, garrote vil» pero eso no significa que Los Chikos del Maíz comulguen con el ideario abertzale, sino que cierta izquierda asume como tolerables ciertas proclamas antisistema. Todas las que tengan a Franco como coartada, en la ignorancia de que el Duque de Ahumada fundó el Instituto Armado un siglo antes de que estallase la guerra del 36. Los partidos con electos deben marcar distancias con gente así. ¿Se asumiría con naturalidad que el Partido Popular contratase a unos raperos que cantasen eso de «agua y salfumán, lo mejor para el musulmán»? Anteayer, tres agentes de la Benemérita alumbraron a un bebé en la SE-30. No es, al contrario que muchas de las actuaciones cotidianas del cuerpo, un acto de heroísmo. Pero la anécdota, con toda su ternura y su toque de folklore, ha saltado justamente a las portadas y alguna autoridad se verá obligada a homenajear a las improvisadas matronas. Su estricto sentido de la disciplina les impedirá decir lo que piensan: que no se merecen unos gobernantes que auspician conciertos en los que se les pone a caer de un burro y se justifican los crímenes que han acabado con la vida de cientos de sus compañeros. IU tiene que elegir dónde juega: si en el equipo de las instituciones o en el de los contestatarios.
Lucas Haurie
www.larazon.es

Nenhum comentário:
Postar um comentário