domingo, 7 de março de 2010

«Allí donde ETA asesinó»: un viaje a la memoria del País Vasco

Una tahona en Pasajes, uno de los escenarios olvidados de la barbarie terrorista.

La banda terrorista ha asesinado a cerca de 550 personas sólo en el País Vasco. «Tras casi una centena de escenarios fotografiados, es la segunda vez que encuentro un recuerdo a las víctimas», dice el autor de un blog (http://allidonde.wordpress.com) que recupera la memoria de algunos de los lugares donde la barbarie fue escribiendo su particular historia.

Tras cada atentado, la Policía. Le sigue la prensa, y luego llegan los discursos políticos y el clamor de las manifestaciones. Después queda un escenario en silencio que intenta recuperar la «normalidad».

"¿El bar Náutico?", pregunto a un pescador. En Pasajes no, responde. Ocurre a menudo. «Muchos de los bares y comercios donde ETA ha asesinado han cambiado de nombre o han cerrado», se lee en la última actualización del blog «Allí donde ETA asesinó», del escritor y fotógrafo Willy Uribe.

El bar es ahora un comercio llamado «La Tahona». «Llegas tarde, ahora es una panadería. Agradezco la información, busco el ángulo, saco algunas fotos y vuelvo hacia el coche. El puerto deja sus luces sobre el agua; las grúas y los barcos, el olor a grasa y a carburante, las maromas y los amarres, los callejones, las sombras…», apunta Uribe bajo la estampa de un escenario cotidiano entre el ajetreo de los viandantes, una moto que recuerda a la que se detuvo bruscamente hace 25 años con dos terroristas a bordo, y un portal iluminado donde la vida sigue adelante.

Allí mismo fue asesinado Ángel Facal Soto con un disparo en la sien, por traficante y confidente. No era ninguna de las dos cosas, sólo «un pobre hombre», dijeron sus amigos, un adicto a las drogas que cometió el pecado de comer un bocadillo cada día, en el mismo sitio, a la misma hora.

Cita con la barbarie

Las fotografías que ilustran cada una de las historias recordadas fueron tomadas exactamente a la misma hora en la que se cometió cada crimen. Puertos, chimeneas industriales, cruces de caminos, pasos subterráneos, caseríos… El recorrido repara en los detalles que no ha cambiado el paso del tiempo.

«Me sitúo frente al antaño único “rascacielos” de Bilbao, la antigua sede del Banco de Vizcaya. La bomba estalló en la segunda planta. Dicen que el aviso llegó demasiado tarde», recuerda junto a una foto triste, gris, envuelta en un día de lluvia. El cajero Ramón Iturriondo y el ordenanza Aníbal Izquierdo perdieron la vida en aquella ocasión.

Pero la dimensión del terror de un atentado se escapa del alcance del objetivo de una cámara. El hijo del policía nacional José Anseán Castro, asesinado por el etarra Juan Carlos Iglesias Chouzas «Gadafi» en el barrio bilbaíno de Bolueta en 1992, se suicidó con un arma en Galicia en 2006. El joven, que contaba 14 años en el momento del asesinato de su padre, era hijo único y se encontraba en tratamiento psiquiátrico desde el atentado.

«Cada día veo más cerca mi fin a manos de ETA»

La sencillez del bar Daytona, en Andoain, con sus grandes ventanales y sus asientos repintados para ocultar el paso del tiempo, no es una foto más en el camino. Joseba Pagazaurtundua, ex jefe de la Policía Local, fue tiroteado allí la mañana del 8 de febrero de 2003. Pero la imagen del Daytona no es la del terror, al menos sólo esa. Habría que hacer un collage con su balcón, asediado por los cócteles molotov de los proetarras, o con los vehículos que le quemaron en diversas ocasiones. También con su escritorio, en el mismo en el que le redactaba sendas cartas al entonces consejero de Interior, Javier Balza: «Puede que lo expuesto en la presente se la traiga floja», escribía tras los pormenores de las agresiones y amenazas recibidas en Andoain, donde fue obligado a regresar tras prestar servicio en Laguardia.

El daño humano es impagable, pero incluso tiene sus cifras. Se estima que entre 9.000 y 12.000 millones de euros es el perjuicio económico que ETA ha podido causar al País Vasco, según los jueces Mikel Buesa y Baltasar Garzón.

Un recorrido por el País Vasco

El viejo Donosti y sus adoquines, los «pintxos», la térmica de Santurce, el muelle de Marzana, en Bilbao… un recorrido por el País Vasco de grandes y pequeños detalles.

El viaje por la memoria deja algunas sorpresas: «Tras casi una centena de escenarios fotografiados es la segunda vez que encuentro un recuerdo a las víctimas. El primero fue el de Ignacio Uria, en Azpeitia. Este último en Santander. Resulta sencillo extraer conclusiones».

Los homenajes de amigos y familiares no quedan exentos de la visita de los violentos. La escultura que recuerda al ex gobernador civil de Guipúzcoa Juan María Jáuregui, asesinado por ETA el 29 de julio del año 2000, fue completamente destrozada en 2008.

En algunos casos, la memoria vence al miedo. El Ayuntamiento de Beasain inauguró en noviembre el monolito de homenaje a Ana Isabel Arostegi y Francisco Javier Mijangos, dos ertzainas cuyo recuerdo permaneció durante ocho años en silencio.

www.larazon.es

Nenhum comentário:

 
Locations of visitors to this page